Después de leer los últimos posteos, amigos y hasta compañeros del trabajo me empezaron a preguntar por Agustina. -¿Y qué pasó? ¿Volvieron? Creo que ahí fue cuando me di cuenta que mejor daba de baja el blog por vez número mil. Y sin embargo acá estoy. De vuelta. Una vez más.
De repente me parecen raros los países. Las ciudades son algo tangible, al igual que los barrios, los pueblos, el mar y las montañas, ¿pero los países? ¿Dónde está Argentina más que en nuestras cabezas?
Desde mi frustración de intentar dibujar un alcaucil y abollar la hoja, hasta la frustración de un delivery que abolla la propina, pasando por Peppa Pig y una profesora a la que le dieron un martillazo en la cabeza. Y la foto de Rodo con Pampita.